Mi lista de blogs

jueves, 18 de abril de 2019

BALADA TRISTE Capítulo III




BALADA  TRISTE

Pedro  Fuentes


CAPITULO III

Dos semanas después seguían viéndose casi cada día, los domingos salían al cine o al teatro y una vez fueron a bailar.

Angel había hablado con Susana, en principio ella soltó alguna lagrimita, pero luego comprendió lo que decía Angel y le dio la razón, en el fondo ella veía lo mismo, decidieron que hasta que alguno de los dos encontrase algo, compartirían el apartamento donde vivían.

Mercedes, la amiga de Susana vivía con otra amiga compartiendo piso pero se tenía que ir, así que decidieron que cuando se marchase, Susana iría con ella.

Las cosas parecían ir mejor, pero Angel no sabía qué pensar, Lucía era una chica alegre y cariñosa, pero no sabía nada de ella, no dejaba que la acompañase hasta su casa, no tenía ni la certeza de que viviese donde decía ni que fuese  quien decía.

Aquella mañana Felipe, el director le dijo:

 La semana que viene empezamos a ensayar, te he dado bastante tiempo, ¿Cómo lo llevas?

Bastante bien, pero no todo lo bien que quisiese, el personaje lo tengo, pero el texto me falla.
Mira, no me vengas con esas.

Te voy a hacer un regalo que no sé si te lo mereces, el jueves es fiesta, te voy a dejar el apartamento que tengo en Peñíscola y las llaves del “600”, en este tiempo aquello está muerto pero no hace el frío que hace en Madrid, ves allí y apréndete el libro, el lunes vienes al ensayo con el papel sabido o te olvidas de la obra y lo que pueda venir detrás.

Cuando al día siguiente se encontró con Lucía, le dijo lo que le había dicho Felipe y Lucía contenta  le dijo:

Bien. Me encanta Peñíscola desde que la vi en las películas “Calabuch” y “El Cid” que las rodaron allí, además no conozco el mar sino en las películas. ¿Me dejas que te acompañe y te ayude a estudiar?
Encantado, pero ¿Qué van a decir tus padres a los que no conozco?

Ya les contaré un rollo. Tú dime que sí y yo arreglo todo.

De acuerdo, pero tengo que venir con el papel aprendido.



jueves, 11 de abril de 2019

BALADA TRISTE Capítulo II




BALADA  TRISTE

Pedro Fuentes


CAPITULO II

A las siete menos diez estaba Angel sentado en la misma mesa de la mañana y seguía peleándose con el guión, era lo peor de su vida, captaba el personaje, era frío y sabía como hacer creer al público que su personaje era real, tenía la teoría de que no había que meterse a sufrir dentro del personaje, lo suyo, como actor era engañar al público y hacerles ver lo que él quería que viesen, pero memorizar un guión era lo peor que le podía pasar, había tenido verdaderas broncas con los directores, tenía un conocido, actor también, que era casi analfabeto, un amigo suyo le leía la obra un par o tres de veces y el primer día de ensayo se la sabía de “P a PA” incluso lo había visto hasta con obras en verso.

A las siete y diez llegó Lucía, traía una cara sonriente se le notaba ligeramente maquillada, su media melena rubia la llevaba recogida en una cola de  caballo.

¡Hola! Dijo Angel mientras se levantaba y le estrechaba la mano, ¿Qué tal el examen?

Bien, estaba inspirada y me salió bien, además, aunque no se note soy una empollona.

¡Qué suerte! Yo dejaría el teatro por no aprenderme los papeles.

A ver, déjame que lea algo, te la leeré en voz alta y me dirás si se te queda mejor.

Angel le alargó los folios, Lucía los miró y leyó el título “Balada triste” ¿De qué va? ¿De ovejas o de música?

De música, pero está escrita como para dormir a las ovejas.

¿Qué papel haces tú?

Gustavo, el trompetista.

A caray, el papel principal. Vamos que eres todo un actor y no uno de reparto, dijo Lucía mientras se le escapó una risita complacida.

A las nueve y media se dieron cuenta de la hora que era y Lucía dijo: ¡Dios! Se me ha hecho tardísimo y se levantó se puso el abrigo y dijo:


No me acompañes, si te va bien mañana a las siete aquí mismo; y trae el guión.

domingo, 7 de abril de 2019

BALADA TRISTE




BALADA TRISTE


Pedro Fuentes



CAPITULO I


Era un otoño con todo su esplendor en parque del Retiro de Madrid, la mañana no era fría, pero sí algo húmeda y había una insinuante neblina, Rodrigo y Carmela estaban sentados en un banco, por entre los árboles de detrás de ellos, ya sin hojas se filtraban unos tímidos rayos de sol que realzaban las pequeñas gotas de agua que contenía el ambiente.



Rodrigo pasó de estar sentado a poner una rodilla en tierra delante de Carmela y cogiéndole la mano derecha le dijo:

Te quiero, Carmela, te he querido desde el primer día que te vi aquella mañana cuando nos cruzamos en la calle Eduardo Dato, desde entonces no he podido dormir sin pensar en ti, Carmela. ¿Quieres casarte conmigo? Y llevándose su mano a  los labios, deposito un tierno beso en ella.
Carmela, mientras se levantaba le dijo:

Si, Rodrigo, yo también te he querido siempre, por ti cambié mi vida y por ti viviré el resto.
Se fundieron en un abrazo y sus labios sellaron aquel momento mientras la cámara retrocedía lentamente y el director gritó: ¡Corten! ¡Fin del rodaje! Mañana a las ocho, en el estudio repetiremos una escena que no me gusta como quedó.

Mientras se dirigían a la roulotte para desmaquillarse y cambiarse Angel (Rodrigo) le dijo a Susana (Carmela):

No me esperes a comer, he quedado con Felipe para leer aquella obra de teatro que me dijo que a lo mejor montábamos.

Bueno, vale, así aprovecharé para ir a ver a Mercedes que creo que va a hacer algo y necesita gente.
Angel y Susana llevaban tres años compartiendo sus vidas y su profesión de actores, las cosas hasta ahora no habían sido nada fáciles, mucho sacrificio, algo de teatro en papeles secundarios, publicidad algún papel de figurante en películas.

Esta película que terminan de rodar, “El amor siempre llega” era el primer papel serio de Angel, un actor que ya había cumplido los treinta y dos. Susana había trabajado más, tenía una bonita voz y bailaba muy bien, por lo que había participado en varios musicales. Angel era más bien de teatro, pero salvo las obras que interpretaba en provincias con compañías semi amateurs  poca cosa más hacia. 

Ahora parecía que la cosa iría mejor.

Cuando ya marchaba, Mateo el director le salió al paso y le dijo:

Angel, quisiera comentarte una cosa que me he dado cuenta, y como te conozco desde hace algún tiempo y te considero amigo, me veo autorizado para decírtelo.

Dispara, comentó Angel.

La última escena ha quedado muy bien, ha convencido y luego, con el decorado, que nos ha favorecido, el travelling final ha sido perfecto, pero, ¿Por qué simulaste el beso en la mano y el final con tu mujer?
Chapó, por eso eres director. Pues mira, la cosa no va muy bien.

Pero ¿Ha pasado algo?

No, en realidad nada, a veces sin querer y sin ningún problema la cosa se enfría y es lo peor que puede pasar, porque si hay una causa siempre se puede arreglar, pero cuando el amor se muere es peor.
Angel se dirigió a Argüelles, a la calle Galileo, a una cafetería en la esquina con Joaquín Mª López, un poco más abajo del cine Galileo, entonces de “Arte y Ensayo”.

 Cuando llegó, como era cliente habitual, el camarero le dijo:

 Ha estado su amigo Felipe y me ha dado este paquete y dice que no podía quedarse, que le llamará.
Abrió el sobre que le dio Román, el camarero y sacó el guión que había en su interior, era un dramón de dos actos, el autor era un antiguo actor que se había dedicado a escribir alguna cosa entre actuaciones en el teatro, ahora se había metido con esa obra y Felipe la iba a dirigir en un café-teatro, el último invento para intentar resucitar ese teatro que todo el mundo dice que está muerto desde que se comercializó la televisión, era un drama llevado en forma de comedia, un trompetista de prestigio tiene un accidente y se destroza el labio y tiene que intentar rehabilitarse para intentar seguir con su profesión.

Angel tenía sus dudas en hacerla, pero, claro, si salía bien, le habían prometido un “Estudio 1” y ese podría ser su lanzamiento definitivo, ya que la audiencia y popularidad que da ese medio era a corto plazo y por ahí podrían venir cosas mejores.

Cuando empezó a leer los folios mecanografiados se encontró con una de esas comedias agridulce de las que Jack Lemmon había hecho en el cine.

Llevaba ya como cosa de una hora leyendo cuando alzó su mirada, para descansar la vista y la mente, en la mesa de enfrente había una jovencita de unos veinte años, que leía un grueso volumen mientras fumaba y tomaba café, en aquel momento también levantó la mirada y coincidió con la de Angel, ambos sonrieron y volvieron a sus quehaceres.

A los pocos minutos, al querer fumar, Angel sacó el mechero y no le encendió, se había quedado sin gasolina.

Se levantó y se acercó a Lucía para pedirle fuego, ésta se lo dio pero a la vez se sonrojó, su tez pálida se puso rojo carmín, cogió una caja de cerillas que reposaba encima de un paquete de cigarrillos y se la acercó a Angel, que después de encender el cigarrillo le preguntó:

 ¿Estudiando?

Si, la Filosofía, esta tarde tengo examen y es un tocho.

¿Estudias por aquí?

Si, en la Normal de Magisterio, en Ríos Rosas.

¿Y tú?

No, yo estaba leyendo un guión que me tendré que aprender, pero solamente lo estaba ojeando, además, no me gusta mucho y lo hago con desgana.

Por cierto, me llamo Angel y se supone que  soy actor, ¿Me puedo sentar mientras me fumo el cigarrillo para que luego puedas seguir estudiando?

 Yo Lucía y estoy estudiando Magisterio, si todo va bien, este curso habré acabado y luego haré la oposición. Pero, parece que no estés muy de acuerdo con lo de ser actor.

No lo tengo nada claro.

No he hecho otra cosa en mi vida, hoy he terminado de rodar el mejor papel de mi carrera, me han dado un guión para una obra de teatro y un posible Estudio 1 de televisión y no sé lo que voy a hacer de mi vida, no me gusta lo que tengo que hacer, este guión es una mierda, encima hoy, cuando terminaba el rodaje me he dado cuenta de que la mujer con la que llevo conviviendo los últimos tres años, no es nada para mí, no he sido capaz ni de rodar con ella la escena de un beso.

Nos hemos habituado tanto el uno al otro que ya no somos nada como pareja.

¿Se lo has dicho?

No, todavía no y no sé cómo hacerlo, pero lo haré, no quiero que pierda el tiempo conmigo.

¿También trabaja en el cine?

Si, ella más que yo, canta muy bien y ha hecho varias comedias musicales.

Pero no quiero molestarte más, tienes que estudiar, aunque sea un tocho.

Sí, pero me gustaría seguir hablando contigo.

De acuerdo, pero no hoy, tienes un examen.

Sí, pero salgo a las seis. Si quieres nos vemos aquí a las siete.

De acuerdo, ahora cojo mi maldito guión y me marcho.

Diciendo esto, Angel apagó el cigarrillo, recogió sus cosas, pagó las consumiciones y se marchó.
¡Hasta las siete!


¡Adiós!

jueves, 28 de marzo de 2019

LA CRISALIDA




LA CRISÁLIDA


Pedro Fuentes






Alex es un crío, cinco años, despierto y preguntón, todo lo quería saber y a veces ponía a su padre en apuros con una batería de “por qué”. Al principio, solamente buscar un vocabulario infantil  para su comprensión ya era un problema, luego, cuando las preguntas eran tan seguidas, las respuestas se amontonaban y mezclaban unas con otras.

Un día, paseando por el jardín de la casa, en una pared, colgada por dos finísimos hilos, encontró una crisálida


. 
¿Qué es eso? Preguntó el niño.

Es una crisálida, contesté, ¿Sabes qué es una crisálida?, el niño movió la cabeza de lado a lado expresando la negación y a la vez poniendo unos ojos de súplica rogando que se lo explicara.

 Bueno, te lo voy a explicar, pero primero vamos a buscar otro animal, miraremos por las plantas, generalmente en las hojas, por debajo a ver si encontramos una oruga.

 ¿Una oruga?  Preguntó el niño.

 Bueno, una oruga es un gusano que tiene patitas en la parte delantera, la oruga se desplaza andando con sus patitas y el gusano se arrastra.



Vamos a empezar por la oruga, ésta se alimenta de hojas, mira ¿ves esta hoja que está como rota, muy bien cortada con forma redonda? El trozo que falta se lo ha comido una oruga.

Mientras iba hablando al niño, estaba buscando en el envés de las hojas y al fin encontró una oruga verde, de un tamaño bastante apreciable, como unos tres centímetros de largo.

 Mira, Alex he encontrado una oruga, ¿Ves que son lisas, con una piel suave?

El niño asentía a las informaciones que le daba.

Si tuviese como pelitos, no se deben tocar, porque generalmente esas de los pelitos producen urticaria, que es como picor que no se te quita en mucho rato y si te tocas los ojos te pican mucho y se te ponen colorados, pero éstas, que no tienen pelo se pueden coger pero con mucho cuidado, porque como son muy blandas les podemos hacer daño y no debemos maltratar a los animales.

La veremos, la estudiaremos y luego la dejaremos donde estaba.

Pues bien, la oruga cuando nace se dedica a comer y comer, para crecer muy rápido y a esconderse de los pájaros y otros animales que se alimentan de ellas. Cuando ya son grandes, van soltando una especie de hilo, parecido a las arañas y se van envolviendo en él, luego se van encogiendo así, y dicho esto se puso en cuclillas, agachó la cabeza y recogió su cuerpo con sus brazos, para ser lo más pequeñas posibles. Cuando ya están así y envueltas, con el último hilo se atan a una rama o a una pared como ésta y pasa el tiempo, mientras se van transformando y al cabo de un tiempo, normalmente unas tres semanas, mientras, por dentro tienen cambios que se llaman metamorfosis, esta palabra es muy rara y larga para ti, pero dentro de unos años, cuando te lo expliquen en el cole ya te sonará y podrás decir:

Eso me lo explicó mi padre cuando era pequeño.

 Después de los cambios, a las tres semanas nacerá una preciosa mariposa que volará y se alimentará del polen de las flores, que ya te he explicado lo que es, y cuando sea grande, buscará otras mariposas de su misma raza y encontrará a una que le guste para novia, se casarán y la hembra pondrá huevos que pasarán todo el invierno pegados a cualquier rama y en primavera, cuando empiece el calor y nazcan hojas nuevas, de los huevos nacerán muchas orugas pequeñitas que crecerán como sus padres y volverán a hacerse crisálidas y ahora iremos a casa a buscar la cámara y vendremos a hacerle fotos a la crisálida cada día, por si nace la mariposa y le podemos hacer fotos también.

                       Y así lo hicieron.


FIN

jueves, 21 de marzo de 2019

TARDE DE TOROS Capítulo IV


TARDE DE TOROS

Pedro Fuentes

CAPITULO IV
Cuando Paco D. es trasladado a Zaragoza, llega semi inconsciente por los tranquilizantes administrados para el viaje, al mismo tiempo llegan su mujer y el amigo con el coche, acompañado por su mujer lo llevan directamente a una habitación, su amigo se encarga del papeleo en Recepción.
Paco Camino, después de la operación practicada de urgencia, es trasladado a Madrid donde empezó su recuperación.
A Paco D. se le complica un poco a cogida con una infección de algún punto, por lo que su estancia en el hospital de Zaragoza se alarga, mientras tanto, la mujer de Paco D., que no se separa de su cama, así como Paco, son tratados exquisitamente e incluso es visitado por casi todo el cuerpo médico del hospital e incluso en su habitación siempre hay flores.
Al cabo de tres días, en los que Paco y su esposa son agasajados, un domingo, en el que pasa a visitarlo un médico de guardia, al aproximarse a la cama exclama:
Pero usted no es Paco Camino.
Claro que no, yo soy Paco Duato ¿Por qué me llama Paco Camino?
La verdad es que guarda un cierto parecido, los dos más o menos de la misma edad, los dos con el mismo peso aproximado, los dos morenos y el pelo rizado y los dos heridos por asta de toros y en el mismo sitio.
A mí me gustan mucho los toros y soy gran seguidor de Paco Camino, pero yo soy Paco D. y no soy de Camas sino de Grañén, Huesca y ni siquiera sabía que Paco Camino estuviese herido.
Cuando usted ingresó, la persona que rellenó los formularios, dijo que en base a ser quien era, rogaba que no se diese mucha publicidad, claro que jamás dijo que fuese usted Paco el torero, solamente dijo: Paco, al que cogió el toro.
Después de una carcajada que por poco le salta algún punto Paco dijo:
No, a mi me cogió una vaquilla en Benicarló y mi amigo que es un bromista, les ha gastado una broma, sin mi consentimiento.
A partir de entonces Paco Duato dejó de recibir flores y visitas, fue tratado como un paciente más, sin tantos halagos.
Paco Camino, con esa gran pasta de la que están hechos los toreros, se recuperó rápidamente y volvió a sus fabulosas tardes de toros.
Paco Duato volvió a sus obligaciones y a sorprender a las gentes con su magia, puesto que es un gran mago.
Paco Duato. y yo seguimos compartiendo la afición por los toros y de vez en cuando nos reímos de la confusión organizada por su amigo.
FIN



martes, 12 de marzo de 2019

TARDE DE TOROS Capítulo III



TARDE DE TOROS



Pedro Fuentes



CAPITULO  III

El día 28 de Agosto de 1970 se celebró una magnífica corrida con cinco toros de Luis Albarrán de Badajoz y uno de Martínez Elizondo de Tudela para los diestros Paco Camino, Manolo Cortés Y José Luis Paradas.

La plaza de toros estaba a rebosar, los tendidos añadidos, de madera, lucían un colorido extraordinario, la tarde de aquel 28 de Agosto era luminosa, con algunas nubes por el horizonte pero que no hacía peligrar la primera corrida de ferias ni tormentas que pudiesen estropear la buena cosecha de uva que se esperaba en la próxima vendimia. El vino de ese año en el campo de Borja sería de una buena calidad.

Los balcones-palcos lucían bonitos mantones bordados y banderas españolas, había venido gente desde Zaragoza, Logroño y Pamplona además de los pueblos cercanos, el cartel de la corrida era excelente y todos querían ver a Paco Camino.

Salió el primero de la tarde, un bonito toro de Luis Albarrán, negro bragado, de cuernos grandes y separados.

Recibe al astado el diestro con una suaves verónicas que sujetan al animal, una vez picado el bicho, con dos puyazos muy bien colocados, se pasa al tercio de banderillas, el primer par en todo lo alto, en el segundo un extraño del toro hace que el banderillero coloque un solo palo, el tercero no fue mejor una de las banderillas quedó descolgada y la otra quedó mal prendida y terminó en la arena.

Se dirige el diestro  hacia el centro de la plaza y desde allí, montera en mano saluda al público y le brida la muerte del toro, luego se dirige al toro y le da unos pases de trinchera hasta dirigirlo al tendido de sombra, ya colocado el toro, le da unos naturales, rematando con el de pecho, luego, después de unas manoletinas, repite los naturales ahora con la mano izquierda, remata con el de pecho, unas chicuelinas, otra serie de naturales, el de pecho y varios adornos, el toro pierde algo de arrancada, además le hace un extraño por el cuerno izquierdo, Paco se dirige a la barrera donde bebe un vaso de agua y se enjuaga la boca, su mozo de espadas le da el estoque de matar y el diestro, sujetando la muleta con la punta del estoque se dirige al morlaco, después de asentar al toro y colocarlo en posición, “a la contra”, entra a matar y consigue un pinchazo, de nuevo se sitúa en posición de entrar a matar, esta vez al natural y se coloca delante del cuerno derecho, como tiene por costumbre cuando quiere arriesgar y dar una estocada definitiva, coloca una perfecta estocada pero el animal, en un último esfuerzo de defensa, logra enganchar a Paco por el interior del muslo derecho, ocasionándole una grave cogida.

El parte médico dice:

 “Herida por asta de toro en el tercio superior de la cara interna del muslo derecho, con una trayectoria de veinte centímetros de longitud, con dislaceración del vasto interno y contusión sin herida en el paquete vascular femoral. Se le ha practicado un tratamiento quirúrgico definitivo. Pronóstico grave”. Doctor Vázquez.


jueves, 28 de febrero de 2019

TARDE DE TOROS Capítulo II




TARDE DE TOROS


Pedro Fuentes


CAPITULO  II


27 de Agosto en  Tarazona de Zaragoza Fiestas Patronales en honor de San Atilano, a las doce del medio día, al tañir las campañas que señalan la hora, se abren las puertas del Ayuntamiento, de donde sale el Cipotegato.  Se trata de un personaje disfrazado de arlequín de la baraja, pantalón y chaqueta acolchados con anchas franjas horizontales rojas, verdes y amarillas y la cara cubierta con una máscara.




Durante siglos el Cipotegato era un empleado del Cabildo que salía a la calle para ahuyentar  a los críos para que dejen libre el camino de las procesiones que se celebrarán a continuación.

Los chiquillos le respondían tirándole las verduras sobrantes y en mal estado del mercado.

Ahora es esperado por miles de personas, concentradas en la plaza de España,  éstas, al grito de “Cipote, Cipote”, comienzan a lanzarle tomates. Lo que empieza siendo un ataque al “Cipotegato” se convierte en una verdadera batalla campal entre todos los congregados allí.

El “Cipotegato” comienza una carrera vertiginosa por todo el pueblo, en un recorrido secreto. De vuelta a la  plaza, es izado hasta el monumento al “Cipotegato” que hay allí, siendo vitoreado por toda la  población y llevado a hombros hasta el Ayuntamiento.

Parece ser que la tradición del “Cipotegato” existe desde el siglo XVI o XVII.

Así comienzan las fiestas en honor al patrono de Tarazona de San Atilano, Obispo de Zamora nacido en Tarazona hacia el año 850.

A partir de la segunda mitad del siglo XVIII, las corridas de toros empezaron a tener un auge importante y  en 1752 la Corporación Municipal, así como el Gremio de Agricultores y Ganaderos de Tarazona empezaron a tratar de construir un recinto para la celebración de corridas de toros.

Hasta enero de 1789, no surgió el intento definitivo, ocho personas de elevado poder adquisitivo, presentaron ante la Corporación Municipal, un proyecto para la construcción de una plaza de toros, prometiendo hacerse cargo de todos los gastos si les era donado el terreno en el Prado de la Virgen del Río, al lado de la iglesia del mismo nombre.



El proyecto era de una plaza octogonal, rodeada de tres viviendas por segmento y compuestas de planta baja y tres pisos, con la entrada por el interior y cuatro grandes entradas a la plaza que a los cuatro puntos cardinales siendo la del sur la puerta de cuadrillas, norte desolladeros, oeste la de toriles y este la del público. Los grandes balcones de las plantas primera a tercera eran unos perfectos palcos. En la planta baja y hasta la altura del suelo del primer piso se instalaban unos tendidos y barrera de madera y desmontables para los días de corrida. La Casa de la Presidencia fue cedida gratuitamente al Hospital de Tarazona.

Una vez aprobado el proyecto, se empezó a construir en 1790 siendo terminada en 1792.
Ese mismo año, el Corregidor de Tarazona se dirigió al Ayuntamiento para solicitar que se pudiese celebrar una novillada para celebrar las próximas fiestas de Santo Patrón, San Atilano.

Ese 5 de Octubre de 1792, coincidiendo con la fecha del nacimiento de San Atilano se inauguró la plaza de toros de Tarazona.


Desde el año 2001, esta majestuosa plaza posee el título de “Bien de interés Cultural”